La “Marcha por la Libertad” y la ruptura de la primera KAS en agosto de 1977

En julio de 1977 las gestoras pro amnistía convocaron la «Marcha por la libertad»: cuatro columnas que, tras recorrer el País Vasco y Navarra, desembocaron en Pamplona. Se trataba de una iniciativa unitaria y transversal, apoyada por numerosos partidos nacionalistas y de izquierdas (pero no por el PNV ni el PSE), cuyo objetivo oficial era exigir un estatuto de autonomía para Euskadi y la amnistía general para los «presos políticos». No obstante, la concentración de miles de jóvenes entusiastas, receptivos e impresionables en una coyuntura de exaltación patriótica, fue aprovechada por la «izquierda abertzale» para difundir su discurso. Siguiendo a Florencio Domínguez, hasta ETAm se dedicó a reclutar nuevos activistas. Durante la Marcha afloró la rivalidad entre EIA, por un lado, y HASI, LAIA y ETAm, por el otro. El precipitante de la querella fue el papel de los extrañados, que, tras regresar clandestinamente a España, se habían convertido en las fulgurantes estrellas del nacionalismo radical, un inestimable capital simbólico. Mas, como comprobó HASI, «no eran personas neutrales sino mayoritariamente pertenecientes a la tendencia EIA». Equilibrando la balanza, Telesforo Monzón, que ejerció motu proprio como patriarca de la Marcha, se inclinaba hacia ETAm. Los extrañados reaparecieron públicamente en un acto conjunto en el colegio de los jesuitas de Durango. Luego, acudieron en peregrinaje a las tumbas de los mártires de ETA (Txabi, Txiki, Otaegi, etc.), ante las que cantaron el Eusko Gudariak. Tampoco faltaron al homenaje a Pertur en el velódromo de Anoeta que organizó EIA, y en el que, según la prensa, hubo entre quince y veinte mil asistentes, prueba del atractivo popular que habían adquirido los héroes de ETA. A finales de agosto, tuvo lugar el acto de clausura de la marcha a las afueras de Pamplona. A pesar de la irregular situación de los extrañados, el Gobierno Suárez se abstuvo de intervenir.
La Marcha había sido una prueba de los progresos de la «izquierda abertzale», pero también había demostrado su irreparable descomposición. KAS había fallecido con las elecciones de junio, solo restaba oficiar su funeral. ETAm ya había advertido en un Zutik de julio que EIA «camina hacia la ruptura de la unidad del sector abertzale». El 16 de agosto se convocó un encuentro con el pretexto de discutir, entre otras cuestiones, una propuesta sobre los futuros comicios municipales. Pero el orden del día fue alterado, ya que la reunión era, en realidad, una encerrona contra EIA y ETApm. Acaudillados por ETAm, el resto de miembros de la coordinadora (HASI, LAIA, ASK, los berezis, etc.) dieron un ultimátum a EIA: o se sometía a KAS y acababa con sus relaciones con las «organizaciones españolistas» o iba a ser expulsado. Al partido se le concedió un plazo de quince días para tomar una decisión. No obstante, la decisión ya estaba tomada: la dirección de HASI, como queda reflejado en Barnekoa, decidió «suspenderlos, no echarlos (no crear mártires)». En el siguiente boletín legitimaba ante sus bases la suspensión de relaciones con EIA con el apoyo de ETAm y los berezis y planteaba una estrategia conjunta con LAIA contra EIA.
El día 30 tuvo lugar la última reunión de KAS en la iglesia de Sokoa (País Vasco francés). Los berezis atacaron a EIA y ETAm exigió su inmediata salida. Según Uriarte, Dolores González Katarain (Yoyes), la entonces mano derecha de Argala, afirmó que «si [los de EIA] se quieren marchar, que se marchen. No son más que unos traidores». Los delegados del partido, con el respaldo de ETApm y la mayoría de LAB, se aferraron a su autonomía: «EIA está de acuerdo con la política realizada hasta el momento y no se va a echar para atrás de nada y no admitiremos que se nos fiscalice (…). No estamos dispuestos a renunciar a Euskadiko Ezkerra de ninguna forma». Tras un receso, los representantes de LAIA y HASI leyeron un comunicado preparado de antemano. «Suspendían» sus relaciones con EIA. En otras palabras, la formación había sido desalojada de la coordinadora, que quedó bajo control de ETAm. Unos meses después, Mario Onaindia zanjaba el asunto: no estar en KAS «es algo que no nos preocupa en absoluto. Creemos que la iniciativa de la Koordinadora (…) acabó el 15 de junio».
Dentro de EIA la ruptura de KAS no supuso ningún trauma. Por ejemplo, la sección vizcaína del partido aprobó positivamente la salida de KAS, ya que «es hoy inoperante y fiscalizador (…). El KAS es hoy un chantaje al pueblo, ya no sirve para la unidad». Unos meses después delegados de EIA y ETAm tuvieron una entrevista. Los milis acusaron al partido de hacer una política «cada día más reformista». Los representantes de EIA explicaron que intentaban llegar «a otros sectores sociales» y que «aceptar el programa y volver a KAS les encerraría de nuevo en un marco muy estrecho para actuar y además esto último lo ven casi imposible por todo lo que ha sucedido, pero sobre todo porque les encerraría». LAIA también se reunió con el partido de Onaindia. Su acertada conclusión fue que «no vimos ni la menor intención por parte de EIA de cambiar de postura respecto al KAS, sino que se reafirmarán en romper con tal organismo e intentar ser ellos el epicentro de todas las alianzas y no el KAS.

Bibliografía básica
APALATEGI, Jokin (dir.) (1978): Marcha de la Libertad. Zarauz: Elkar.
DOMÍNGUEZ IRIBARREN, Florencio (1998): ETA: Estrategia organizativa y actuaciones, 1978-1992. Bilbao: UPV-EHU.
FERNÁNDEZ SOLDEVILLA, Gaizka y LÓPEZ ROMO, Raúl (2012): Sangre, votos, manifestaciones. ETA y el nacionalismo vasco radical (1958-2011). Madrid: Tecnos.
FERNÁNDEZ SOLDEVILLA, Gaizka (2013): Héroes, heterodoxos y traidores. Historia de Euskadiko Ezkerra (1974-1994). Madrid: Tecnos.
LETAMENDIA, Francisco (1994): Historia del nacionalismo vasco y de ETA. San Sebastián: R&B. 3 vols.
ONAINDIA, Mario (2004): El aventurero cuerdo. Memorias (1977-1981). Madrid: Espasa.
URIARTE, Eduardo (2005): Mirando atrás. Del proceso de Burgos a la amenaza permanente. Barcelona: Ediciones B.

Documentación básica sobre la ruptura de KAS
La versión de la facción maximalista de la «izquierda abertzale» en «HASI y LAIA informan sobre KAS», X-1977, y en Punto y Hora, nº 53, 15 al 21-IX-1977. Los cuatro miembros de LAB que acudieron a la reunión de KAS defendieron a EIA y cuestionaron las actas que había tomado el otro sector de la «izquierda abertzale» («Correcciones al acta del KAS de la reunión del 30 de agosto de 1977»). La versión de ETApm en Kemen, nº 16, 1977. La versión de EIA en Boletín interno de EIA, nº 6, 1977, e «Informe de la reunión de KAS del 30 de agosto», 1-IX-1977.

1 comentario

Archivado bajo ETA, Euskadiko Ezkerra, Historia, Nacionalismo

Una respuesta a “La “Marcha por la Libertad” y la ruptura de la primera KAS en agosto de 1977

  1. Idoia

    Muy bien, gracias Gaizka. Detallitos en http://www.euskomedia.org/aunamendi/92118
    Idoia

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