La efímera Euskadiko Herrikoi Batzarra (Asamblea Popular de Euskadi) de 1975

A finales de la dictadura la oposición antifranquista puso en marcha varias plataformas unitarias: la Junta Democrática, promovida por el PCE, en julio de 1974 y la Plataforma de Convergencia Democrática, auspiciada por el PSOE y en la que también participaba el PNV, en junio de 1975. Ambas se unificaron en marzo de 1976 en la «Platajunta» (Coordinación Democrática). Los organismos de este tipo se multiplicaron a nivel regional (por ejemplo, la Asamblea de Cataluña). En ese contexto, apremiado por el creciente aislamiento de los polimilis, que consideraba fatal, Eduardo Moreno Bergaretxe (Pertur) rediseñó la política de alianzas de la organización. Suya fue la propuesta de que ETApm nuclease dos ejes complementarios. Por un lado, «un compromiso estratégico, un acuerdo a largo plazo» entre los diversos grupos que conformaban la «izquierda abertzale», una atomizada constelación que Pertur consideraba «corroída por las divisiones internas y por el sectarismo». Por otro lado, una alianza táctica transversal, a corto plazo, entre dicho movimiento y la extrema izquierda (los hasta entonces aborrecidos «españolistas»), para la cual Moreno Bergaretxe adelantó un programa común de ocho puntos, el «Herrikoi Batasuna» (Unidad Popular): establecimiento de un gobierno provisional en Euskadi, disolución de las Fuerzas de Orden Público, medidas de castigo contra los responsables de estas, bilingüismo oficial, nacionalización de las industrias básicas, la transformación de España en una confederación, libertades democráticas, amnistía, y, por último, la integración de los inmigrantes en el País Vasco.

Días atrás hemos hablado en este mismo blog de la dificultosa gestación de la alianza estratégica del disperso entorno de ETA, que cristalizó en KAS, así como de sus limitaciones. Tampoco fue sencillo lograr que el nacionalismo radical y la extrema izquierda se asociaran. Pertur decidió iniciar una relación más fluida con la izquierda «revolucionaria», especialmente con el MCE, en el que militaba uno de sus hermanos. Para los líderes de este partido, acostumbrados a los prejuicios de ETA y su entorno, resultó ser una grata sorpresa. Josetxo Fagoaga y Juan Zubillaga, con los que se entrevistaba periódicamente, describen a Moreno Bergaretxe como una persona abierta, tolerante, interesada en buscar puntos en común y receptiva a colaborar con ellos. Pero, tal y como temían, el líder polimili era una rara avis: el acercamiento entre ambos mundos fue observado con desconfianza por amplios sectores del la «izquierda abertzale», ya que suponía violar uno de los tradicionales tabús de ETA (y abandonar la apuesta por un frente abertzale con el PNV). La extrema izquierda, en cambio, sí compartía el interés de Pertur, aunque sus motivos basculasen entre lo programático y lo instrumental. Hay que tener en cuenta que entre las fuerzas «revolucionarias» imperaba cierta fascinación por la violencia (emular a ETA fue una de las causas por las que determinados partidos leninistas crearon sus propias organizaciones terroristas, como fueron el FRAP y los GRAPO), el discurso filoabertzale se había puesto de moda y, tras el proceso de Burgos, se constató que el capital simbólico que ETA había atesorado (sus mártires y sus presos, por ejemplo) era un poderoso incentivo para las movilizaciones populares. Además, el Movimiento Comunista, según sus dirigentes, tenía como idea fundacional la unidad de la clase obrera vasca por encima de sus orígenes y las identidades territoriales.

El primero de los varios intentos fallidos de formalizar una plataforma transversal entre el nacionalismo radical y la extrema izquierda se denominó EHB, Euskadiko Herrikoi Batzarra (Asamblea Popular de Euskadi). Si bien la idea original (el «Herrikoi Batasuna») había partido de Pertur, el arranque del EHB data de septiembre de 1975, fecha en la que, tras la constitución de la Asamblea Democrática de Euskadi del EPK (y para competir con ella), el Partido Carlista lanzó la propuesta de formar un «Organismo Unitario de la Oposición Vasca». El día 16 de octubre en Biarritz (Francia) se desarrolló la primera reunión, a la que acudieron la mayoría de las formaciones políticas y sindicales del País Vasco y Navarra, con la notable excepción del PNV. El PSOE y el EPK, presentes entonces, declinaron asistir a la segunda cita, ya que consideraban al EHB incompatible con el Gobierno vasco. La presencia de los grupos abertzales, tachados de «pequeñoburgueses», provocó que la Liga Comunista se negara a participar en una «plataforma de colaboración de clases contraria a los intereses del pueblo de Euskadi».

De acuerdo con una sugerencia de la ORT, el EHB estableció una comisión técnica para la redacción de un programa común. ETApm intentó que KAS consensuase un borrador para presentarlo a dicha junta. Sin embargo, el plan de Pertur chocó frontalmente con la negativa a colaborar de ETAm, LAIA y EHAS, que recelaban de la que consideraban antinatural relación entre los polimilis y los «españolistas». Las disensiones internas de la «izquierda abertzale» obligaron a que, con el fin de dar tiempo a KAS para unificar sus posturas, el segundo pleno del EHB pospusiese durante quince días la cuestión de la alternativa unitaria. Entretanto, el 20 de noviembre de 1975 el dictador Francisco Franco murió en la cama y, dos días después, Juan Carlos de Borbón fue proclamado rey de España por las Cortes. El relevo en la Jefatura del Estado abría un nuevo y esperanzador horizonte, pero la oposición radical, varada en discusiones bizantinas, estaba demasiado ocupada para sacar provecho de las circunstancias. En la tercera reunión del EHB, celebrada a finales de diciembre, se logró aprobar un texto consensuado, inspirado en el «Herrikoi Batasuna» de ETApm. Pertur obtuvo una victoria pírrica, ya que inmediatamente ETAm, EHAS y LAIA salieron del EHB. Con el fin de evitar dar la imagen de ser excesivamente dependiente de ETApm, el sindicato LAB siguió el mismo camino. El sistema de alianzas que había planteado Moreno Bergaretxe se resquebrajaba: los polimilis no tenían más opción que elegir uno de los dos ejes, KAS o el EHB. Optaron por salvaguardar la unidad estratégica de la «izquierda abertzale» y abandonar el Euskadiko Herrikoi Batzarra. Falto de uno de sus cimientos, el nacionalista, el organismo unitario se derrumbó.

6 comentarios

Archivado bajo ETA, Euskadiko Ezkerra, Historia

6 Respuestas a “La efímera Euskadiko Herrikoi Batzarra (Asamblea Popular de Euskadi) de 1975

  1. Hola Gaizka, aún no he podido leer ninguno de tus libros, pero me he repasado esta web y me parece todo muy bien tratado e investigado, así que enhorabuena. Por comentar algo más, el otro día pasaron por ETB-2 la película de Imanol Uribe, ‘El proceso de Burgos’ (1979). Me pareció muy curiosa y sorprende la sinceridad de los testimonios, que aunque parecen guionizados tienen momentos incluso cómicos. Me gustaría saber qué opinión se tiene de ella como documento histórico. ¡Un saludo!

    • Hola, Antón:
      Gracias por haberte zambullido en el blog y por tus amables comentarios.
      He visto “El proceso de Burgos” y entrevistado a Álgel Amigo, en cuyo libro se basó la película y que hizo de productor de la misma. Está basada en el testimonio de algunos de los protagonistas reales, pero se trata de ficción, por lo que se puede tomar al pie de la letra. Algunos episodios, además, aparecen modificados conscientemente. Otra cosa es la intrahistoria de la película, que resulta realmente interesante. Por ejemplo, las “donaciones” de ETApm…
      Por cierto, Iván Zulueta aparece mencionado en mi tesis doctoral por haber colaborado en lo que podríamos llamar entorno cachondo-cultural de EIA-EE: las revistas “Euskadi Sioux” (1979) y “Araba Saudita” (1979-1980)

      • ¡Muchas gracias Gaizka! Interesante lo que apuntas sobre la peli… Desconocía su historia. Desconocía también que Euskadi Sioux y Araba Saudita tuvieran relación con partidos políticos; ciertamente es una rama de la obra de Zulueta de la que se sabe poco, aunque todos los ejemplares de Euskadi Sioux están de hecho escaneados y colgados en una web institucional. ¿Se puede leer en algún sitio tu tesis o al menos ese pasaje concreto? Gracias de nuevo y saludos.

  2. Hola de nuevo, Antón:
    Puedes encontrar mi tesis doctoral en librerías y, espero, alguna biblioteca: https://gaizkafernandez.wordpress.com/heroes-heterodoxos-y-traidores/
    De cualquier manera, te copio lo referente a la revista:
    “Por último, hay que destacar la aparición de un factor desconocido hasta entonces en la política vasca: el sentido del humor. EIA incluyó en sus boletines secciones satíricas, como «Euskadi my love» en Bultzaka, y editó comics, como el «repugnante panfleto» Behin batean, en el que se parodiaban buena parte de los mitos históricos del nacionalismo. Pero lo más destacable fue el impulso de EIA y su entorno cultural (la editorial Hordago) a revistas en las que participaban artistas e intelectuales de la talla de Juan Carlos Eguillor, Bernardo Atxaga, Rafael Castellano, Vicente Ameztoy, Iván Zulueta, Juan Cruz Unzurrunzaga, etc. Me refiero a Euskadi Sioux (1979) y Araba Saudita (1979-1980), dos iconoclastas y transgresoras publicaciones que se reían del Gobierno, de UCD, del PNV, de HB y de lo tradicional, pero también, y he aquí la clave, de EIA y de su secretario general. Como temía el venerable Jorge de Burgos, el monje ciego de El nombre de la rosa de Umberto Eco, la risa es perjudicial para el fanatismo. De esa manera, la ironía y el humor sirvieron a los militantes y simpatizantes del partido para desacralizar la política y tomarse menos en serio a sí mismos y, por ende, a su patriotismo”.
    Y en nota a pie de página:
    “Behin batean. Este repugnante panfleto ha sido editado por Euskadiko Ezkerra», 1979, CDHC, c. Euskadiko Ezkerra (1977-1979). Euskadi Sioux está digitalizada y puede consultarse online en . Vid. Diario Vasco, 25-III-2011. Parte de la militancia no entendía este tipo de parodia política. Así, en octubre de 1978 se informaba de que «en las zonas de Hernai y Tolosa no se han vendido las revistas por el contenido de la sección de “Euskadi my love”» («Acta de la Permanente Provincial de Gipuzkoa», 5-X-1978, BBL, c. EIA, 7, 24). El psicólogo Vassilis Saroglou, de la Université Catholique de Lovaina (Bélgica) ha encontrado, a través de sus experimentos, una fuerte correlación entre fundamentalismo religioso y falta de sentido del humor. Algunos de sus trabajos pueden consultarse en “

  3. Ahora que lo pienso lo voy a poner como post en el blog 😉

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