“LOS QUE VOLVIERON A CASA”: EL FIN DE ETA POLÍTICO MILITAR Y LA REINSERCIÓN DE SUS MIEMBROS (1974-1985)

Eduardo Parra Iñesta: ““LOS QUE VOLVIERON A CASA”: EL FIN DE ETA POLÍTICO MILITAR Y LA REINSERCIÓN DE SUS MIEMBROS (1974-1985)”, HAO, Núm. 32 (Otoño, 2013), 31-41. ISSN 1696

2 comentarios

16 octubre, 2013 · 8:44

2 Respuestas a ““LOS QUE VOLVIERON A CASA”: EL FIN DE ETA POLÍTICO MILITAR Y LA REINSERCIÓN DE SUS MIEMBROS (1974-1985)

  1. Luca

    He leído con mucha atención el artículo del candidato doctor Parra. Me parece un trabajo bien estructurado y al mismo tiempo documentado.

    Sin embargo creo necesario hacer hincapié en determinadas conclusiones y refutar algunas de ellas, además de corregir desde un prisma constructivo ciertas afirmaciones que no son del todo correctas. Aprovecho este blog del doctor Fernández Soldevilla, que siempre aporta informaciones muy útiles para comprender mejor la historia de ETA y el fenómeno nacionalista vasco.

    a) En primer lugar hay cierta disparidad entre el título del artículo y contenido. Se habla de “el fin de ETA pm” y de “la reinserción de sus miembros”. Pero este segundo tema únicamente ha sido tratado durante una página y media, profundizado muy poco las razones de la disociación de la violencia y las dificultades que los mismos polimilis han encontrado una vez regresados a sus pueblos y caseríos.

    b) Las Brigadas Rojas, la organización más sanguinarias de los denominados “años de plomo”, surge anteriormente a la década de los setenta. Muy poco ha tenido en común con ETA pm, con la excepción de los tiros a las rodillas que los polimilis copiaron de los terroristas transalpinos.

    c) Hay que tener muchísimo cuidado a la hora de relacionar el asesinato de Mikel Solaun y de Dolores González Katarain con su decisión de abandonar a la organizaciónt terrorista, regresar a Euskadi y reintegrarse en la sociedad. Ni el ingeniero ni tampoco el brazo derecho de “Argala” fueron disparados por esta razón. Hubo diferentes motivaciones que provocaron tristemenre los dos asesinatos. En el caso de Solaun le condenó su traición a la hora de denunciar la colocación de un artefacto que tenía que explotar durante la inauguración de un cuartel de la Guardia Civil. Solaun ya se había distanciado de ETA anteriormente, y además había vuelto a reinsertarse. Convertirse en un chivato fue la motivación que empujó el comité ejecutivo a sentenciar su muerte.

    “Yoyes” no fue asesinata exclusivamente por haber desatendido las órdenes de la cúpula y haber regresado a Ordicia. Entraron en juego antiguos rencores personales entre algunos miembros de la dirección y la ex activista. Los primeros decidieron camuflar “un ajuste de cuentas entre generales (testimonio personal de un ex milis reinsertado)” con un asesinato por desobediencia.

    Si ETA hubiese asesinado a todos los presos que se reinsertaron entonces el triste número de víctimas superaría el millar.

    d) Los dos testimonios que el autor ha utilizado a la hora de describir la fase de reinserción no son los más adecuados. Su regreso al País Vasco no fue tan sencillo, además uno de los dos decádas después, al hilo del erróneo proceso de negociación entre la banda y el Gobierno de Zapatero, ha vuelto a radicalizarse, contradiciendo lo afirmado hace veinte años. Aconsejo la lectura de la intervención de Teo Uriarte en el seminario organizado por la Fundación Gimenez Abad en otoño de 2010.

    e) El caso italiano es un buen ejemplo de como la perspectiva comparada puede llevar a tomar decisiones muy erróneas. Pero el testimonio de Moretti no tiene mucho sentido, tratándose de unos de los más radicales brigadistas, líder de los irreducibles. Si de verdad se quiere aportar algo entonces mejor citar la biografía de Patrizio Peci, un auténtico arrepentido que además fue el precursor de los colaboradores de justicia.

    f)Es más oportuno describir al EPPK no como “un grupo de presión dentro de la irganización”, sino como un muñeco o simple instrumento que el comité ejecutivo ha utilizado a su antojo, condenando a cada militante encarcelado al cumplimiento de una doble condena: la dictada por la justicia y la “cadena perpetua” imposta por las directrices de la dirección.

    g) Hay que ser muy precavidos, la disolución de ETA pm nunca debería ser tomada como “modelo del abandono de la violencia” (cito el autor). Es posible dejar la actividad armada (mejor que lucha armada, se trata de una expresiónempleada por la misma organización) y reinsertarse, pero no bajo ningun indulto ni “amnistía encubierta” (el libro de Fernández Soldevilla explica muy bien este concepto). La justicia española permite a los etarras disidentes reinsertarse, deben cumplir con las exigencias legales. En el pasado la política penitenciaria ha sido muy poco exigente, y el caso de ETA pm es emblemático.

    Muchas gracias por vuestra atención,

    un cordial saludo

    Luca Candeago

  2. Pardiez, Luca, muchas gracias por tus oportunos matices y reflexiones que yo mismo tomaré en cuenta en futuros trabajos, ya que aportas datos que desconocía (por ejemplo, de las Brigadas Rojas). Un cordial saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s