18:00 h. Proyección del documental Un viernes y 13. 1974: la primera masacre de ETA (2024)
Cines Mercado
Conversación posterior con Cristina Cuesta (Fundación Miguel Ángel Blanco) y Felipe Hernández Cava (guionista y director)
Modera: Gema Pérez Herrera (UVa)
17 de julio / jueves
Aula Magna Tirso de Molina
9:00 h. Apertura
Autoridades, Florencio Domínguez (CMVT) y J.A. González Sainz (CIAM)
9:30 h. Justicia y terror: el enfoque legal
Intervienen: Mireya Toribio (Universidad de Birmingham), Alejandro Hernández (Uva) y Carmen Ladrón de Guevara (Universidad Complutense)
Modera: Ana Escauriaza (UNAV)
11:30 h. Combatir el terror: el enfoque policial
Intervienen: representantes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional
Modera: Ana Escauriaza (UNAV)
17:00 h. Narrar el terror: el enfoque de la literatura
Conversación entre los escritores Adolfo García Ortega y J.A. González Sainz
Modera: Gema Pérez Herrera (UVa)
18:30 h. Proyección del capítulo 5 de La linea invisible (2020)
Cines Mercado
Conversación posterior con Abel García Roure (guionista y productor ejecutivo de la serie)
Modera: Gema Pérez Herrera (UVa)
18 de julio / viernes
Aula Magna Tirso de Molina
9:30 h. Informar del terror: el enfoque del periodismo
Entrevista a Fidel Raso (reportero gráfico, Premio Internacional de Periodismo 2016) y José Miguel Santamaría (exdirector de El Correo)
Modera: Ana Escauriaza (UNAV)
11:30 h. Dar testimonio del terror: el enfoque de las víctimas
Intervienen: Alicia Gómez Condado (hija de Francisco Gómez Vaquero, víctima del atentado de la Cafetería Rolando), Sebastián Nogales (antiguo miembro de la Policía Nacional y víctima del terrorismo) y Juan Carlos Cuervo. (hermano de Vicente Cuervo Calvo, víctima del terrorismo)
Modera: Gema Pérez Herrera (UVa)
13:30 h. Cierre del curso y entrega de diplomas
16:30 h. Proyección de la película La infiltrada (2024)
Cines Mercado
Conversación posterior con María Luisa Gutiérrez (productora, premio Goya 2025)
En los tres primeros meses de 2025 se han producido diversos atentados yihadistas en EEUU, Alemania, Austria y Francia. La violencia islamista preocupa a la sociedad occidental y ocupa a sus autoridades. También en España. Por tal motivo se mantiene el nivel 4 de Alerta Antiterrorista. En lo que llevamos de año casi cuarenta sospechosos han sido detenidos en nuestro país.
En este mismo trimestre los terroristas han asesinado a centenares de personas en África y Asia. Con excepciones puntuales, como cuando entre las víctimas hay algún compatriota, apenas nos enteramos de dicha violencia. Sin embargo, el Anuario del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), dirigido por Carlos Igualada, evidencia que también deberíamos prestarle atención.
A lo largo de 2024 los yihadistas cometieron 1.979 atentados en el planeta, un 20% menos que en 2023. Se trata de un dato agridulce: hay menos ataques, pero mucho más letales. El año pasado se registraron seis masacres de más de 100 víctimas mortales. Cuatro de aquellas matanzas llevaban la firma de Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin (JNIM), el grupo terrorista más poderoso del Sahel. La más sangrienta fue la emboscada de Barsalogho, el 24 de agosto, en la que JNIM acabó con la vida de 300 soldados y civiles de Burkina Faso.
En 2024 los yihadistas mataron a un total de 10.438 personas en el mundo. El 85% de los asesinatos se localizaron en África. La parte occidental del continente, en la que las franquicias de Al Qaeda y Dáesh compiten por la hegemonía, fue la más perjudicada: en Burkina Faso hubo 4.315 víctimas mortales y en Mali, 1.496. Entre ambos países suman más de la mitad de los asesinatos globales. La violencia fundamentalista también fue intensísima en Níger (927 fallecidos) y Nigeria (713). Además, la región sigue arrastrando problemas endémicos como la mala gobernanza, el abuso de los poderosos locales, las guerras civiles, los golpes de estado, la intervención de mercenarios y el crimen organizado.
Para encontrar países no africanos en el macabro ranquin del yihadismo de 2024 hay que bajar a la quinta posición: Pakistán, con 547 asesinatos perpetrados por Tehreek-e-Taliban y el Estado Islámico del Jorasán (IS-K). A esta filial del Dáesh corresponde la autoría del ataque de Bamiyán (Afganistán) en el que fallecieron cuatro turistas españoles. El IS-K ha operado no solo en Asia Central, sino también en Rusia, Irán y Turquía. Siguiendo al OIET, “se ha mostrado como el actor terrorista más activo y con mayor proyección del momento”.
El sexto lugar en la lista corresponde a la República Democrática del Congo: 465 víctimas mortales. Y el séptimo lo ocupa Siria, con 445. El país está marcado por la caída del régimen de Al Assad y la toma del poder por parte de Hayat Tahrir al-Sham. Se trata de un grupo islamista suní que pretende proyectar una imagen de pragmatismo y moderación alejada de la violencia sectaria de otras facciones, es decir, quiere ser más presentable a nivel internacional. No obstante, no debemos olvidar que en Siria no han cesado los ataques contra las minorías alauita, drusa y cristiana.
Hayat Tahrir al-Sham o los talibán afganos son un buen ejemplo de cómo, alejándose del ambicioso proyecto universal de Al Qaeda y Dáesh, cada vez más organizaciones yihadistas optan por estrategias y agendas locales. Su objetivo no es la yihad global ni reinstaurar el Califato, sino dominar territorios y consolidar su posición.
El conflicto palestino-israelí sigue siendo otro elemento a tener en cuenta. La maquinaria propagandística del islamismo radical ha enarbolado la dramática situación que sufren los habitantes de la Franja de Gaza para sus propios fines: reclutar voluntarios y obtener dinero para la yihad. Por añadidura, se ha disparado el número de ataques a comunidades judías e intereses israelíes en Estados Unidos y Europa. El fenómeno no solo es imputable al integrismo islámico, sino también a una parte de la ultraderecha y de la extrema izquierda.
En 2024 Europa occidental fue escenario de once atentados yihadistas, que dejaron cinco víctimas mortales. Se trata de una cifra baja, similar a la de los años anteriores: hubo 10 asesinatos en 2021, dos en 2022 y seis en 2023. La clave reside en la eficacia de los servicios de inteligencia y la policía. España es un magnífico ejemplo: en 2024 se desarrollaron 49 operaciones contra el yihadismo en las que se arrestó a 81 sospechosos.
Con todo, el OIET advierte del peligro de que el IS-K ponga en su punto de mira al Viejo Continente. Por humanidad y para poder afrontarlo, es necesario preocuparse y ocuparse de la terrible tragedia que está ocurriendo no tan lejos de nuestras fronteras.
Entrevista a Lourdes Legasa, sobrina de José Luis Legasa Ubiría, empresario vasco que no solo se negó a pagar el «impuesto revolucionario», sino que también denunció la extorsión de ETA a la Policía.
El próximo 8 de abril a las 18:00h en la Facultad de Educación de la UNED (C. de Juan del Rosal, 14, Moncloa – Aravaca, 28040 Madrid) se celebrará un acto en memoria del fallecido colega Juan Avilés Farré. En el mismo acto se presentará un libro colectivo de homenaje que acaba de publicarse.