Archivo de la categoría: Historia

Reseña de «Héroes, heterodoxos y traidores» en la revista «Historia Contemporánea»

HHT en Historia ContemporáneaRaúl López Romo publica una generosa reseña de Héroes, heterodos y traidores en el último número de la revista Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco. Pueden leerla aquí.

Deja un comentario

Archivado bajo ETA, Euskadiko Ezkerra, Historia, Nacionalismo

Reseña de «Rojo esperanza. Los socialistas vascos contra el franquismo»

En el último número de la revista Historia Contemporánea aparece esta reseña que escribí sobre, esta obra, cuyo índice pueden consultar aquí:

LÓPEZ ROMO, Raúl, LOSADA URIGÜEN, María y CARNICERO HERREROS, Carlos (2013): Rojo esperanza. Los socialistas vascos contra el franquismo. Vitoria: Ikusager y Mario Onaindia Fundazioa. 

Deja un comentario

Archivado bajo Historia

Presentación de «Vieja luna de Bilbao. Crónicas de mi generación» de Joseba Zulaika

download

Deja un comentario

Archivado bajo Historia

Rompiendo el silencio: 25 urte bakegintza (1988-2013)

Nueva imagen Pueden descargarse este magnífico libro sobre la historia de Gesto por la Paz de Guernica-Lumo aquí.

3 comentarios

Archivado bajo ETA, Historia

Martín Alonso: «Dobrica Ćosić, arquitecto de destrucción», El Correo, 27/10/2014

El Correo, 27/10/2014

Dobrica Ćosić, arquitecto de destrucción

Martín Alonso

Doctor en Ciencias Políticas

Poco después de la invasión de Irak, Thomas Friedman se confesaba así a Ari Shavit desde la cocina neocon: “Es una guerra de una élite… podría darle los nombres de 25 personas […] que, si hubieran sido deportadas a una isla desierta hace año y medio, la guerra de Irak no se habría producido” (Haaretz, 03/04/2003). La fórmula es aplicable a buena parte de las calamidades de la historia. Si se hubiera impuesto a media docena de personas de la Yugoslavia de finales de los noventa, los Balcanes y el mundo se habrían ahorrado una experiencia devastadora. También allí, como escribe un especialista de primer orden, P. Ramet, “todo comenzó por los escritores”. Está bien establecida la figura del asesino de gabinete, del intelectual que levanta con la pluma el plano que los asesinos de campo invocarán para legitimar y exonerar sus crímenes.

El candidato a esta denominación no tiene rival en el espacio de la exYugoslavia: se trata de Dobrica Ćosić, que falleció el mes pasado mientras dormía apaciblemente. Y mientras, siguen explorándose fosas comunes y las víctimas siguen reclamando justicia. Hace cinco años, el Comité de juristas por los derechos humanos (JUKOM) y el Comité Helsinki presentaron una denuncia contra él por incitación al odio racial, nacional y religioso. No prosperó; hoy el Primer Ministro de Serbia es el exministro de Información de Milošević, Aleksandar Vučić.

Los merecimientos literarios valieron a Ćosić el cargo de Presidente de la República Federal en 1992-1993. Dos años antes, en El tiempo de las serpientes enmarcaba así a los actores del contencioso de Kosovo: “Esta hez social, política y moral de salvajes tribales, esta escoria de los Balcanes… que lucha contra la nación más democrática, la más civilizada, la más cultivada de los Balcanes: la nación serbia”. Quien escribía esto no era un cualquiera. Inspirador del ominoso Memorandum de la Academia Serbia, Ćosić ha merecido entre otros estos títulos: eminencia gris del régimen de Milosevic (Féron), guía de los intelectuales nacionalistas (Glenny), padre de la patria y maître à penser de la Serbia actual (Garde), ideólogo nacionalista como Goebbels (Veiga) o emblema de los efectos perversos de la implicación política de los intelectuales serbios (Miller). En Un homme dans son époque (1991), el interesado ofrece su propia versión.

El arma de Ćosić fue la pluma. Distingue el psicólogo Jerome Bruner dos modalidades de pensamiento: el argumento, que tiene que ver con la verdad, y el relato, que tiene que ver con la verosimilitud. Ćosić es un estilista del relato agónico, el que se expresa en el molde de la historia o, para ser más exactos, de la parahistoria. Los arquitectos de destrucción son a menudo “funestos fabricantes de historia” que van “sembrando a su alrededor” dolor humano, según carta de Thomas Mann a Hesse en horas oscuras (01/01/1941). Este tipo de relato responde a un patrón general que se estructura en dos piezas complementarias: un marco que provee los materiales discursivos para la lectura de la realidad y un programa que dibuja un plan de acción correlativo. “No olvidaremos, sin embargo, lo que fuimos. No olvidaremos lo que dejamos de ser el año 39”, escribe Arana; “Es curioso que perdiésemos la independencia con Felipe V y la recuperemos con Felipe VI”, le acompasa Jaume Marfany de la Asamblea Nacional de Cataluña en la misma clave.

El eje narrativo procede de la gramática identitaria y se resume en una antítesis irresoluble, “un teatro de odios”, en frase de Ćosić, entre el ‘nosotros’ superior y la contraparte rival (‘ellos’) que encarna la amenaza existencial del momento. La figura del mártir es clave para nuestro autor: “Serbia es el nuevo judío, el judío de este fin del siglo XX, […]: el nuevo pueblo mártir”. En la construcción parahistoriográfica serbia el aval del martirio no es otro que la mitificada derrota del Campo de los Mirlos en 1389, elevada a acontecimiento refundacional en los fastos del sexto centenario que encumbraron a Milošević como voivoda (caudillo) redivivo.

Este relato defensivo, diríamos de mínimos, lo es sólo en apariencia. El reverso del pueblo mártir es la Gran Serbia del Memorandum, un documento tóxico con la impronta de Ćosić. Se trata de un recurso retórico manido que trata de convertir un destino robado imaginado, un revés histórico ficticio, en fundamento de una prerrogativa o derecho efectivo, de un derecho a decidir en la jerga actual o de un Estado propio en la de Ćosić. La ‘revolución nacional’, se sustancia en una receta cuyo desenlace conocemos: “El pueblo serbio tiene hoy todos las razones, todos los derechos históricos, nacionales y democráticos de vivir en un solo Estado”. ¿Cuáles son las premisas objetivas para esta conclusión? En un alarde de sinceridad responde Ćosić a su interlocutora y mecenas Isadora Sekulić: “Ha sido difícil, ha sido real, pero ha sido también invención mía”. Montaigne recogió este adagio latino: fortis imaginatio generat cassum (una imaginación fuerte produce el hecho). La imaginación nacionalista tiene poder performativo.

Bogdan Bogdanović, alcalde de Belgrado hasta la ascensión de Milosevic, emite este juicio sobre Ćosić: “Ha embrujado a esta nación. […] ha tenido mucho éxito porque durante cincuenta años […] dado que no existía una historia verídica, la población leía novelas históricas y en esas novelas aprendía patriotismo”. La vinculación del patriotismo con la historia novelada, la prevalencia del relato sobre el argumento, el revisionismo exaltador del heroísmo chetnik, me venían a la mente mientras leía “La glorificación del gudari en la génesis de la violencia de ETA” de G. Fernández Soldevilla al reverbero de la reivindicación de la memoria de los ‘patriotas’ en el “bosque de los gudaris”.

Deja un comentario

Archivado bajo Historia

Presentación de la revista «Grand Place» en San Sebastián

GRAND PLACE DONOSTIA

Deja un comentario

Archivado bajo Historia, Literatura, Recomendaciones

J. M. RUIZ SOROA: «Memoria sin historia», EL CORREO 19/10/14

· ¿Necesitaba Franco a la industria de la margen izquierda para su esfuerzo militar y por ello no le convenía excederse en la represión de los trabajadores?

La historiografía relativa a la represión franquista durante la Guerra Civil ha planteado desde hace ya tiempo dos cuestiones intrigantes todavía no explicadas satisfactoriamente: la primera es la de determinar la razón por la que la represión asesina del sistema franquista sobre las poblaciones de los territorios que ocupó o iba ocupando a lo largo de la guerra («limpieza a fondo») se frenó bruscamente al llegar a las provincias vascas, de manera que las cifras del exterminio represor franquista muestran en el caso de estas provincias un carácter anómalamente bajo. La segunda es la de explicar por qué razón surgió veintiún años después un movimiento violento antifranquista precisamente allí donde la represión franquista había sido más suave (entiéndase este calificativo en un contexto comparativo y contable, en cualesquiera otro un solo asesinado es ya un infinito).

Estas preguntas no pueden ni siquiera ser planteadas en el ámbito público vasco por la sencilla razón de que la memoria creada por el nacionalismo en 1937, y aceptada desde hace tiempo como versión hegemónica por la sociedad vasca, ha sustituido el dato histórico que está en su base por otro, que no es histórico sino mítico: el de que la represión franquista se ensañó especialmente con el País Vasco, al que hizo objeto de un castigo particularmente cruel, de manera que lo convirtió en una muy particular ‘víctima colectiva’. Aunque este mito desfigura plenamente la Historia, permite en cambio insertar lo sucedido en un relato del ‘conflicto’ que describe la Guerra Civil como una guerra de España contra Euskal Herria.

Y, sin embargo, la Historia sigue ahí y no deja lugar a dudas: los datos más recientes y contrastados arrojan un total de víctimas de la represión franquista en las tres provincias vascas de entre 1.600 y 1.900 personas, sobre una población total de 891.710 habitantes. Pues bien, sólo en la ciudad de Sevilla, con una población de 805.000 personas, hubo 3.200 muertos. En Huelva provincia, con menos habitantes, hubo 6.019 asesinados. Hay pueblos como Lora del Río, Nerva o Mérida que superan por sí solos en número de víctimas a cualquiera de las provincias vascas. Y si queremos comparar con provincias tan socialmente conservadoras y católicas como las vascongadas, resulta que incluso Burgos (2.500), Valladolid (2.000), Zamora (4.500), Logroño (2.000) o Navarra (3.000 concentradas en la Ribera sindicalista) superan en asesinados a las tres provincias, a pesar de que su población era tres y cuatro veces inferior (tomo estos datos del historiador de la represión Francisco Espinosa Maestre).

Se han argüido varias explicaciones para este hecho sorprendente. Una el carácter socialmente conservador y religioso de las provincias vascas, pero este argumento no es compatible con lo sucedido en otras castellanas que no lo eran menos. Otra ha sido el supuesto ‘oasis republicano’ en Euskadi previo a la conquista franquista, que aduce que la violencia republicana fue muy inferior en Euskadi que en el resto de España, lo que habría sido tenido en cuenta como ‘atenuante’ por la posterior venganza franquista. Pero ese ‘oasis’ no responde a la realidad, puesto que el número de víctimas religiosas y de derechas no fue proporcionalmente inferior al de otras provincias (en este punto Euskadi sí cumple con la media española). También se ha señalado que cuando la maquinaria represiva franquista llegó a las provincias vascas en 1937 el inicial sistema incontrolado de matanza mediante ‘sacas’ que afectó a Andalucía, Castilla o Extremadura se había sustituido por uno más organizado (más ‘contenido’) que aplicaba la ‘justicia militar’. Lo cual es cierto, pero no sirve de explicación, puesto que los consejos de guerra sumarísimos condenaron a muerte y ejecutaron en 1937 en mucha mayor proporción que en el País Vasco tanto poco antes donde se acababa de inaugurar (Málaga) como donde se aplicó inmediatamente después (Santander y Asturias). Al final, el caso vasco salta en todo caso a la atención del historiador por su excepcionalidad. Una población vasca que representaba en 1937 el 3,75% de la española completa, aportó sólo el 1,30% de los represaliados muertos (Javier Gómez Calvo). La tasa de españoles ejecutados por Franco fue del 0,54%, la de vascos del 0,20%.

¿Fue sensible Franco a la circunstancia de que necesitaba a la industria de la margen izquierda para su esfuerzo militar y por ello no le convenía excederse en la represión de los trabajadores? ¿O lo fue a la retirada voluntaria (rendición) de los batallones nacionalistas, que en buena parte pudieron ser reutilizados directamente por el ejército sublevado? ¿O es que la afinidad social y religiosa entre franquistas y nacionalistas pesó más que su radical oposición en el terreno identitario? «Las columnas rescatadoras que Dios guía no tenían por qué actuar (en Bilbao) con el ímpetu justiciero y purificador que en Badajoz o Málaga», decía en ese sentido Giménez Caballero a la prensa donostiarra en 1937. ¿O fue que la proximidad a Francia facilitó la huida de las personas más amenazadas? No parece fácil aceptar esta última explicación. Hubo algo más: según la ‘Memoria del Fiscal del Ejército de Ocupación’ de 115 de enero de 1939, en Vizcaya se procesó a unas 11.000 personas, siendo condenadas a muerte 445, mientras que en Santander fueron condenadas 1.946 personas de las 13.000 encausadas. Y el mismo fiscal escribe: «La severidad disminuyó de modo extraordinario en Bilbao por razones políticas de la campaña y por la extraordinaria complicidad que Vizcaya brindaba a los encartados». Complicidad… ¿de quiénes, cómo y por qué?

Cuestiones que nunca se contestarán, porqueque la memoria imperante y políticamente correcta dice que ni siquiera existen como tales. Los hechos nunca tuvieron lugar, más aúnaún, fueron exactamente al revés –dice esa memoria hegemónica–.

También el otro interrogante, el cómo del nacimiento de una actividad violenta terrorista contra el régimen franquista precisamente allí donde la represión había sido menos sangrienta queda sin posibilidad de plantearse desde el momento en que la realidad histórica se niega. Para la memoria hegemónica la violencia terrorista nació como reacción a una previa y terrible violencia represora española. Pero ese dato era en gran partete ‘inventado’ o ‘construido’ por sus propios actores, puesto que objetivamente no existía ese plus de represión que el nacionalismo sostiene sino todo lo contrario. Ellos pudieron sentirlo así, pero no era así. Lo cual hace que la pregunta correcta sea la de por qué y cómo unos jóvenes nacionalistas en los sesenta creyeron de verdad que estaban asistiendo a la inmolación de un pueblo por sus enemigos cuando, en realidad, eso era un relato mítico.

Platón, el gran arquitecto racionalista de la política en ‘La República’, reconocía finalmente que para motivar al pueblo era necesario crear y difundir «nobles mentiras» o «fábulas beneficiosas», a manera de «medicina útil» para influir en los que no son sabios como los filósofos. «Con el mito se encanta uno a sí mismo», escribía en el ‘Fedón’. Pues en eso estuvimos… y en eso seguimos.

1 comentario

Archivado bajo Historia

Premio a la librería donostiarra «Lagun» por su coraje cívico frente a Franco y frente a ETA

Esozi Leturiondo, presidenta de la Mario Onaindia Fundazioa, entregó ayer a María Teresa Castells, propietaria de la librería «Lagun«, el premio de la fundación por su «coraje» en tiempos del franquismo y del terrorismo de ETA. En el acto Felipe Juaristi impartió una interesantísima conferencia que merece la pena leer.
1891042_774867105883999_790032612530980698_n 10438611_774867075884002_2399367058341935894_n 10731385_765150403533026_2080190172_o 10732320_765079716873428_1980675828_o 10732411_765149813533085_712225292_o

1 comentario

Archivado bajo ETA, Historia, Literatura

Elites, Citizens and Identity Discourse Changes in the Basque Country

Francisco José Llera. University of the Basque Country (UPV-EHU) francisco.llera@ehu.es Rafael Leonisio. University of the Basque Country (UPV-EHU) rafael.leonisio@ehu.es Sergio Pérez Castaños. University of the Basque Country (UPV-EHU) sergio.perezc@ehu.es
 
 Is there any difference between elite discourse and society opinion? In this paper, we would like to compare the discourses of the Basque elites (parliamentary speeches, electoral programs, etc.) with the Basque public opinion regarding centre-periphery issues such as regional status, independence and reinforcement of the Basque  Autonomy. So, using content analysis methodology we would explore the nationalist  parties. In the same line, we would seek for information to compare the citizenship  position in this same issues, looking forward to compare both of them to conclude if exist any coherence within the Basque population in general, and the voters of concrete  parties in particular, and their political representatives.

Deja un comentario

Archivado bajo Historia, Política

Presentación de «Rompiendo el silencio: 25 urte bakegintzan (1988 – 2013)», el libro sobre Gesto por la Paz de Guernica

CARTEL-PRESENTACION -LIBRO GESTOXPAZ

Deja un comentario

Archivado bajo ETA, Historia