Arantza González: «60 años de las primeras bombas de ETA», El Diario Vasco, 26-X-2019
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Hoy
El 17 y 18 de julio de 1936 una parte significativa del Ejército y de las derechas se sublevaron contra el Gobierno de la II República. El golpe de Estado fracasó, lo que dio lugar a una larga y cruenta Guerra Civil que finalizó en abril de 1939 con el triunfo de los insurrectos, encabezados por el general Francisco Franco, que habían contado con la ayuda de la Alemania nazi y la Italia fascista. Los vencedores instauraron una dictadura que enterró la experiencia democrática republicana. También llevaron a cabo una despiadada represión contra los vencidos, los militantes de izquierdas y los nacionalistas periféricos, primero en forma de asesinatos extrajudiciales, luego ya mediante juicios sumarísimos. Enrique Moradiellos calcula que la represión franquista «fue responsable de un elevado número de víctimas mortales que probablemente alcanzó una cifra superior a las noventa mil durante la guerra (con otras cuarenta mil tras la victoria y en la inmediata posguerra)». Tampoco olvida las penas de cárcel, multas, destierros y procesos de depuración profesional, así como los alrededor de trescientos mil exiliados permanentes. La represión en la zona republicana acabó con la vida de unas cincuenta y cinco mil personas. También fueron víctimas.
Franco forma parte de nuestra historia: de sus páginas más oscuras. Desde un prisma democrático, no tenía sentido que estuviese donde estaba. Pueden ponerse miles de pegas a la forma y el momento en los que se ha realizado su exhumación, pero ninguna de ellas invalida el hecho fundamental: tenía que hacerse. Por eso, hoy es un buen día no solo para las víctimas del franquismo, que han tenido que esperar demasiado tiempo, sino para toda España.
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Jornada «Artes plásticas y memoria del terrorismo» (Vitoria, 31 de octubre de 2019)


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Diogo Noivo: Autoritarismo, identidade e terror: as causas da violência etarra
Abstract
Francoist authoritarianism is often presented as the root cause of Basque terrorism. The inexistence of mechanisms of political participation along with the regime’s purported intention to obliterate Basque culture and dilute local ethnicity through specific and targeted repression mechanisms are usually pinpointed as the key incentives to the emergence of the organization Euskadi ta Askatasuna (ETA). This article challenges that assumption through the political and historiographical examination of ETA’s inception, to then identify the precipitants, preconditions and permissive factor that did influence the use of political violence by the organization.
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GFS: «Muertes paralelas. Un estudio de caso sobre la violencia de ETA y la nacionalización de los inmigrantes en el País Vasco»

La revista Historia Contemporánea (UPV/EHU) me publica este artículo, que quizá sea de su interés.
Resumen
Durante los años cincuenta y sesenta el País Vasco fue receptor de una oleada de inmigrantes que, procedentes del resto de España, llegaba en busca de trabajo. Su presencia reavivó la xenofobia de un sector del nacionalismo vasco. Cuando ETA comenzó a matar, se enfrentó al dilema de qué hacer con ese colectivo: integrarlo en su utopía de una gran nación vasca homogénea o expulsarlo. En este artículo se abordará esta cuestión poniendo el foco en dos inmigrantes procedentes de la misma comarca de Badajoz y residentes en Zarauz, que murieron en la etapa final de la dictadura franquista. Uno, Juan Paredes (Txiki), se unió a ETA y fue ejecutado tras un juicio sumarísmo. El nacionalismo radical lo elevó a la categoría de mártir, instrumentalizándolo para fomentar la asimilación de otros inmigrantes. Otro, Manuel López Treviño, era un guardia civil que fue asesinado por la banda en venganza del fusilamiento de Txiki. Como otras víctimas del terrorismo, fue señalado como un villano y un ejemplo a evitar.
Palabras clave
ETA, terrorismo, inmigración, País Vasco.
Parallel deaths. A case study on the violence of ETA and the nationalization of immigrants in the Basque Country
Abstract
During the fifties and sixties the Basque Country was the recipient of a wave of immigrants who, coming from the rest of Spain, arrived in search of work. Their presence revived the xenophobia of a sector of Basque nationalism. When ETA began to kill, it faced the dilemma of what to do with this collective: to integrate it into its utopia of a large homogenous Basque nation or to cast it out. This article will address this issue by focusing on two immigrants from the same region of Badajoz and residents of Zarauz, who died in the final stage of the Franco dictatorship. One, Juan Paredes (Txiki), joined ETA and was executed after a summary trial. Radical nationalism elevated him to the category of martyr, instrumentalizing him to encourage the assimilation of other immigrants. Another, Manuel López Treviño, was a civil guard who was killed by the gang in revenge for Txiki‘s execution. Like other victims of terrorism, he was pointed out as a villain and an example to avoid.
Keywords
ETA, terrorism, immigration, Basque Country.
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