Archivo del sitio

Puede decirse, …

Puede decirse, por tanto, que al comienzo está el verbo. Lo que equivale a reconocer la paternidad de los legionarios de la palabra. Poetas, periodistas, historiadores y escritores son (…) heraldos del terror en cuanto artífices de los prolegómenos psicológicos de la violencia institucionalizada; son ellos los que ensalzan la identidad propia, fabrican al enemigo, lo rellenan de contenidos amenazadores y convencen a sus auditorios de que luchan por una causa tan justa que incorpora una clásula vitalicia de exoneración de conciencia.

ALONSO ZARZA, Martín (2006): «Relatos exclusivos, políticas excluyentes. El patrón de Oriente Próximo», Cuadernos Bakeaz, nº 74.

Deja un comentario

15 diciembre, 2013 · 17:26

Como muchos vas…

Como muchos vascos de mi generación, creí ser un colonizado. Leí a Fanon, ingresé en ETA a mediados de los sesenta y rompí con el nacionalismo a fines de esa misma década. Con el tiempo, ostenté altos cargos en la Administración española, bajo gobiernos del Partido Popular. Hay quienes, empezando por los nacionalistas vascos, encuentran mucho de reprobable en dicha trayectoria, quizá porque piensan que nunca habría debido abandonar mi inicial militancia en ETA, organización en la que entré a mis deiciséis años, en pleno franquismo, y que dejé a mis dieciocho. Obviamente, yo no lo veo así, y no sólo por indulgencia conmigo mismo. Es bastante normal que las personas cambien, por lo que sea, por convicción o por oportunismo, y yo no pensaba lo mismo en 1967, en 1969 y en el 2000. Conozco a pocos que sigan manteniendo sus ideas de hace cuarenta y tantos años y los que conozco me parecen imbéciles o gente muy peligrosa. O ambas cosas a la vez.

Jon Juaristi: Espaciosa y triste. Ensayos sobre España.

2 comentarios

25 noviembre, 2013 · 23:11

Mi opinión es q…

Mi opinión es que desde la implantación de la democracia en 1977, la pauta en Euskadi fue la convivencia de la sociedad con esa persecución selectiva que ETA ejerció, que no afectaba más que a una parte de ella. Frente a ese acoso constante y cotidiano que ha ejercido ETA y su entorno, buena parte de la sociedad vasca miró hacia otro lado, exceptuando momentos puntuales. Hubo ciertamente algunas manifestaciones contra ETA tras determinados asesinatos (los de Ryan, febrero del 81; de Martínez Barrios, octubre del 83; de Blanco, julio de 1997, todos ellos precedidos por un secuestro…), pero lo que predominó fue la indiferencia social ante la actuación de la banda, a la par que el desamparo, cuando no el aislamiento, de las víctimas del terror etarra. Es la idea de los corazones helados (M. Pagaza), en un contexto general que, en cualquier caso y como elemento que también debe valorarse, el concepto de ciudadanía republicana, de una ciudadanía virtuosa y activa, no se sostiene en nuestra sociedad occidental.
No obstante, la soledad en la que vivieron las víctimas del terrorismo durante un buen periodo de tiempo, la ausencia de un reconocimiento institucional y social, la carencia de calor humano es una losa que debiera pesar sobre una parte sustantiva de la sociedad vasca y sobre el partido al que durante este periodo le correspondió la tarde de gobernar: el Partido Nacionalista Vasco. Hubo así una responsabilidad, una culpa moral, de un segmento importante de la comunidad vasca, que consistió con su silencio la extensión del terrorismo etarra y facilitó con su frialdad hacia las víctimas su marginación social.

Luis Castells (2013): «La historia del terrorismo en Euskadi: ¿Entre la necesidad y el apremio?», en José María Ortiz de Orruño y José Antonio Pérez (coords.): Construyendo memorias. Relatos históricos para después del terrorismo.

3 comentarios

16 noviembre, 2013 · 17:51

El hecho de que…

El hecho de que yo estuviera dentro de ETA no me otorga ninguna capacidad especial para saber lo que pasó o lo que después ha ido pasando, las mulas del duque de Alba soportaron treinta años de guerra y no aprendieron nada de táctica ni estrategia militar. Con el tiempo, y una vez superados muchos recuerdos emotivos con cierta serenidad, sé del problema vasco por lo que he ido mirando, leído y reflexionando, no por haber estado allí, aunque alguna ventaja resulte de ello.

Eduardo Uriarte (Teo): Tiempo de canallas. La democracia ante el fin de ETA.

PS: Estoy escribiendo una recensión del magnífico y muy polémico libro de Teo Uriarte, que he devorado en unos días. Es la primera vez que en el tema del terrorismo alguien reparte (argumentada) estopa dialéctica a los «suyos» más que a los «otros». Y a los sucesivos gobiernos. Su tesis central: «El primer instrumento de legitimación de ETA ha sido el Estado español». Ahí es nada. No me extraña que intentasen censurar Tiempo de canallas. Pero han conseguido el efecto contrario: que se convierta en un éxito editorial. En mi opinión, el mejor motivo para leer una obra es que alguien no quiera que la leas.

3 comentarios

15 noviembre, 2013 · 7:06

En muy difícil …

En muy difícil llevar la contraria en España. Llevar la contraria no a los del partido o a los del bando contrario, sino a los que parecería que están en el lado de uno; llevar la contraria sin mirar a un lado y a otro antes de abrir la boca para asegurarse de que se cuenta con el apoyo de los que saben o creen que uno está a su favor; llevar la contraria a solas, a cuerpo limpio, diciendo educadamente lo que uno piensa que debe decir, l oque le apetece decir, lo que le parece indigno callar, sabiendo que se arriesga no a la reprobación segura de quienes no comparten sus ideas sino al rechazo ofendido de los que lo consideraban uno de los suyos; llevar la contraria no a visiones abstractas y totales del mundo sino a hechos particulares de la realidad.
Es muy difícil no pertenecer a un grupo, a una tribu, a una patria, a lo que sea, con tal de que sea seguro y colectivo, de que ofrezca una protección incondicional, si bien al precio de abdicar del derecho al libre pensamiento: a cambiar de opinión, a no ajustarse a lo que se exige o se espera, o se da por supuesto de uno, a no aprobar todas y cada una de las cosas que hacen aquellos de los que uno mismo se siente más cerca. A los que uno ha defendido, los que sin embargo no aceptarán que se aparten ni un milímetro de la ortodoxia que ellos mismos marcan.
En un país tan invadido de nacionalismos no cuesta casi nada que a uno lo llamen traidor; y aunque en él las iglesias estén cada vez más desiertas casi cualquier disidencia provoca el escándalo de la apostasía. El primer requisito público es una declaración de ortodoxia, sea en el interior de la causa que sea; el castigo del desvío es el sambenito y el anatema.

Antonio Muñoz Molina: Todo lo que era sólido

2 comentarios

10 noviembre, 2013 · 16:52

El populismo según Julio Caro Baroja

“(…) vamos a enumerar cuáles son los elementos que constituyen toda actitud populista, sin referirnos a éste o aquel caso.
1. El populista, en su programa político, quiere hallar la base en una identidad primitiva o en un pasado remoto.
2. Este pasado se caracteriza por unas cuantas notas homogéneas, acordes y positivas; claro es que no excluyen rasgos “anticivilizados”.
3. Para ello tiene que ocultar, seleccionar o deformar si es precio, la realidad histórica.
4. Idealiza al “pueblo” sin fijar demasiado bien sus caracteres, aunque da como fundamentales las ideas de “raza”, “lengua” y “clase social” (campesinado, etc.), unida a características anímicas.
5. Menosprecia a los elementos foráneos, caracterizándolos de modo peyorativo, y atribuye todo mal a influencias exteriores: incluso a la “civilización”.
6. Pretende –por otro lado- actuar revolucionariamente, destruyendo las instituciones que rigen en el momento porque las considera impuestas por un poder tiránico y advenedizo.
7. Pretende crear un Estado nuevo frente a otro anterior, que es malo en conjunto”.

Julio Caro Baroja: El laberinto vasco

Deja un comentario

2 noviembre, 2013 · 8:13

«Tal como descr…

«Tal como describió Milton Rokeach, las personas que obtienen una puntación alta en los test sobre prejuicios étnicos presentan un comportamiento rígido a la hora de resolver problemas, tienen un pensamiento inflexible y su comprensión sobre temas de vital interés para ellos es muy reducida. También son propensos a hacer juicios rápidos, a mostrar desagrado ante situaciones ambiguas y a deformar los recuerdos de hechos significativos. Su resistencia activa a modificar en algo sus creencias es de suma importancia. Rokeach señala: «La aceptación de aquellos que están de acuerdo conmigo (aceptación dogmática) es una manifestación tan clara de intolerancia como el rechazo de aquellos que no lo están (rechazo dogmático)». La aceptación dogmática de la visión que el grupo tiene de sus adversarios forma parte del prejuicio. Por el contrario, la tolerancia es aceptar a los demás sin reparar en si están o no de acuerdo con nosotros.
La mente cerrada es impermeable a la información contraria a sus creencias tan cargadas emocionalmente y encerradas dentro de un marco rígido».

Aaron T. Beck: Prisioneros del odio.

Deja un comentario

26 septiembre, 2013 · 8:11

El conde Mortadela

«El conde Mortadela gobernaba en nombre del rey con sabiduría y justicia. Cuando entre dos súbditos existía una querella por alguna cosa preciada, el conde los reconciliaba con una sentencia admirable tomando para sí el objeto en disputa, haciendo desaparecer de su vista aquello que les había despertado la pasión y el odio. Además no oprimía a sus súbditos y no los atormentaba con excesiva cantidad de tributos y pagos, pues aparte del impuesto sobre la tierra y los impuestos por el número de hijos, por el número de años vividos, por los caballos, vacas, cabras, perros, gatos, canarios, gallinas, patos, pavos, palomas y conejos, por el número de pantalones, por la cantidad de agua bebida, por los sueños, por las flores, por el viento del Sur, por las noches de luna llena, por los días soleados, por los bautizos, por las bodas, por los entierros, por los ataúdes, por las escaleras, por las chimeneas, por los paraguas, por los sombreros, por la sombra, por el cantar, por el tocar la trompeta, por el día del santo, por los ojos bizcos, por los pelirrojos, por la parálisis, por los dientes postizos, por los rubicundos y por las uñas, los felices habitantes de aquella ciudad no pagaban otros impuestos. Excepcionalmente, pagaba fuera de lo establecido un hombre que, por un extraño capricho de la naturaleza, tenía seis dedos en el pie izquierdo; durante mucho tiempo había logrado ocultarlo, pero cuando se descubrió esta rareza, tuvo que pagar una multa por fraude, y desde entonces pagaba impuesto de lujo».

Kornel Makuszynski: Los ladrones de la luna

Nota bene: Si el conde Mortadela hubiese sabido organizar una buena campaña propagandística que incitara el patriotismo de sus súbditos («¡Polonia nos roba!»), probablemente habría acabado coronándose como el rey Mortadela.

Deja un comentario

12 septiembre, 2013 · 7:19

La función del …

La función del historiador es proporcionar un relato acerca de lo ocurrido en el pasado, basado en el rigor de una localización y crítica de los restos de éste, que permita comprender las claves de cómo y porqué sucedieron las cosas.
La realidad, pasado o presente, se produce por una multiplicidad de causas; las cosas no se producen por un solo motivo.
El historiador da cuenta de la complejidad con que se produce la realidad, expone las diferentes causas que ha localizado como generadoras de los hechos e, importante, formula razonadamente una jerarquía de esas causas, señalando las que entiende como principales y como secundarias, aunque relevantes.

El jueves Raúl López Romo y un servidor celebramos en Vitoria un acto de presentación de dos nuestros libros. Nos presentaron Esozi Leturiondo, presidenta de la Mario Onaindia Fundazioa y el catedrático de Historia Contemporánea por la UPV/EHU Antonio Rivera, quien ha tenido la amabilidad de cederme el texto de su conferencia, que pueden descargarse y leer AQUÍ. Comenzaba, con la cita que abre este post, reflexionando sobre la función del historiador. No está de más, pues es algo que mucha gente olvida. Pero el texto también toca otros temas cruciales (y no me refiero precisamente a nuestras obras, que son solo granos de arena). Feliz lectura sabática.

PS: Y AQUÍ adjunto la Convocatoria para la presentación de ponencias al Congreso Internacional: Himnos y canciones: símbolos de identidad colectiva en perspectiva comparada, que se celebrará en Bilbao, los días 22-23 de mayo de 2014. Organiza la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea.

PS II: Todavía aguanta, pardiez.

Territorios - 29 jun 2013 - Page #7

Deja un comentario

29 junio, 2013 · 6:25

Me acusan de «mesianismo» (y dos buenas noticias para compensar)

Pero España jamás está fuera de la historia. Ni en los detalles. Gaizka Fernández Soldevilla acaba de publicar su tesis doctoral sobre Euskadiko Ezkerra. Ha confeccionado sus conclusiones antes de realizar el trabajo. No es ese el tema, sino su solapa: «una obra que contribuye a una mejor comprensión del pasado reciente del País Vasco y, por ende, de España». ¿Publicidad gratuita? Para nada. Mesianismo.

Iñaki Egaña: «La obsesión», Gara, 8-VI-2013

Ayer Gara publicó un artículo de opinión de Iñaki Egaña Sevilla en el que se me citaba explícitamente. Por cierto, es la segunda vez que aparezco en dicho diario. Hace unos años algo así hubiera sido como para preocuparse mucho. Sea como fuese, el texto se cae por su propio peso, aunque se lo recomiendo, porque es un ejemplo paradInakiEganaigmático de la narrativa de la autodenominada «izquierda abertzale«. Se trata de un ejercicio de literatura militante sin ninguna relación con la Historia como disciplina, cuya metodología y objetivos es evidente que el autor no solo desconoce, sino que desprecia. Al fin y al cabo, Egaña Sevilla no es un historiador, sino un propagandista que intenta legitimar una opción política determinada (el nacionalismo vasco radical) dotándole de argumentos seudohistóricos. Estos no resistirían ningún análisis crítico, pero eso es lo de menos, ya que no apela a la razón del lector, sino a su fe en el supuesto «conflicto secular» que enfrenta a los agresores españoles y los agredidos vascos, «una de las comunidades naturales más antiguas de Europa, presente en el territorio actual desde al menos el último Máximo Glacial». Ahí es nada.

Para escribir mi tesis doctoral he tenido que estudiar bastante de esta literatura sesgada y partidista, incluyendo varias obras de Egaña Sevilla, como su Diccionario histórico-político de Euskal Herria (Txalaparta, 1996). Creo que fue Cervantes quien escribió que incluso los libros malos pueden tener algo bueno. Tenía toda la razón: a veces uno encuentra datos útiles en la propaganda (sea esta del bando que sea, claro está), aunque siempre hay que tomarlos con el debido cuidado para contrastalos , no sea que reproduzcamos acriticamente falsedades, mitos y tergiversaciones interesadas. Espero sacar tiempo esta semana para profundizar más en el tema.

Conociendo el «método» y la «calidad científica» de Egaña Sevilla, a nadie puede sorprender que desdeñe cualquier obra de corte académico, aunque tanto él como otros de sus colegas no han dudado en aprovechar (sin citarlos adecuadamente) los trabajos publicados por la historiografía profesional vasca. Ahora bien, llama poderosamente la atención que un autodenominado «historiador» tenga el valor de tachar una tesis doctoral de «mesianismo» después de leer… su contracubierta. Un gran esfuerzo intelectual, sin duda alguna. Esperemos que algún día se recupere y sea capaz de echarle un ojo al índice. Por cierto, Iñaki Egaña Sevilla, quien por algún motivo suele olvidarse de poner su segundo apellido, confunde en su artículo «solapa» con «contracubierta». Definitivamente los libros no son lo suyo.

Por suerte, este fin de semana trajo otras noticias más gratas, que me acaban de comunicar. Al parecer, Héroes, heterodoxos y traidores figuraba ayer en el número 10 de la lista de los libros más vendidos de no ficción en Territorios, el suplemento cultural de El Correo. Muchas gracias a las personas que lo han comprado, porque me ha hecho muchísima ilusión. Hoy en ese mismo periódico aparece un texto en euskera, «Gorrak eta baturroak», escrito por Roberto Mosso, que espero poder colgar cuanto antes.

Territorios

2 comentarios

9 junio, 2013 · 19:02