Ayer me entrevistaron en el programa «El Búho» de Radio4G. Pueden escuchar el podcast aquí.
Archivo del Autor: gaizkafernandez
Entrevista en «El Búho» (Radio4G)
Archivado bajo Sin categoría
El Movimiento de Liberación Nacional Vasco, una religión de sustitución
Aquí pueden descargarse la tesis doctoral de Izaskun Sáez de la Fuente Aldama, una importante obra ya descatalogada: El movimiento de liberación vasco : una religión de sustitución
Imanol Zubero escribió esta reseña sobre la misma.
Archivado bajo Sin categoría
Vitoria, 3 de marzo de 1976
Como caracteriza a los procesos de cambio, lo viejo no se iba del todo y lo nuevo no acababa de llegar. Durante la primera Transición hubo todavía abundantes abusos de autoridad, fueron habituales los maltratos a los detenidos y tuvieron lugar algunos trágicos episodios de violencia en los que estuvieron implicados miembros de las FCSE o de los sectores más reaccionarios del Estado. En 1976 se registraron dos de los casos más conocidos. El 9 de mayo dos partidarios de la corriente progresista del carlismo, seguidores del pretendiente Carlos Hugo, fueron asesinados a manos de sus adversarios ultraderechistas en Montejurra, con la complicidad de un sector de la Administración.
Dos meses antes se había producido la matanza de Vitoria. Debido a un enconado conflicto laboral, las plantillas de varias empresas de la ciudad mantenían un largo paro que duraba desde comienzos de año. El 3 de marzo de 1976, por tercera vez consecutiva, se llamó al conjunto de la población a una huelga general en solidaridad con la lucha de aquellos trabajadores. Aquel día por la tarde se celebró una asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís, situada en el barrio de Zaramaga, que el Gobierno Civil ordenó disolver. Incumpliendo el Concordato firmado con la Santa Sede, la Policía Armada lanzó gases lacrimógenos dentro del edificio, por lo que los reunidos se vieron obligados a salir. Los agentes no solo dispararon pelotas de goma, sino también sus armas de fuego. En total, cinco trabajadores murieron a consecuencia de las balas: Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo y Bienvenido Pereda. A esta lista habría que sumar casi un centenar de heridos. Otro manifestante más, este el día 6 en Tarragona, falleció en una protesta al caerse de una azotea huyendo de la Policía.
Siguiendo la consigna “Vitoria, hermanos, no os olvidamos”, se convocó una huelga general para el lunes 8 de marzo. Tuvo un amplio seguimiento en Euskadi. La oposición calculaba que habían parado 500.000 trabajadores vascos y navarros. Según fuentes oficiales, habían hecho huelga unos 105.000 guipuzcoanos. En Vizcaya “a partir del 5 de marzo la inactividad es total en los Centros Universitarios e Institutos de Bachillerato, celebrándose multitud de asambleas, concentraciones y manifestaciones callejeras. La universidad de Deusto es cerrada durante cinco días. Hasta el 16 de Marzo no se restablece la normalidad en los Centros de enseñanza superior”. En aquellas jornadas de protestas hubo continuos enfrentamientos entre los manifestantes y las FCSE, que se saldaron con una nueva víctima mortal. En Basauri el 8 de marzo un guardia civil acabó con la vida de un joven de 18 años, Vicente Antón Ferrero, de un tiro en la cabeza. Al día siguiente unas 50.000 personas se concentraron en aquella localidad como homenaje al fallecido.
El responsable de las FCSE durante aquellos acontecimientos era Manuel Fraga, ministro de Gobernación de diciembre de 1975 a julio de 1976, quien había acuñado como lema la frase “la calle es mía”. Si bien hasta entonces había sido tenido por representante del ala más “liberal” y aperturista del régimen, su gestión de la cartera de Gobernación fue muy cuestionada. Años después Fraga escribió en sus memorias que “lo primero que tiene que hacer el ministro de la Gobernación es, obviamente, mantener el orden. (…) El orden fue mantenido, y, si se tienen en cuenta las circunstancias, a un coste razonable; después del 1 de mayo todo el mundo iba a saber que el serio intento que algunos habían realizado de volcar el carro y de crear las condiciones para un Gobierno provisional, del tipo de abril de 1931, no podría tener éxito”.
La matanza de Vitoria fue uno de los motivos que empujaron a la oposición moderada a fusionar los dos organismos en los que se encontraba dividida, la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia Democrática, dando lugar a la Coordinación Democrática, popularmente conocida como “Platajunta”. Sus objetivos eran la amnistía, las libertades y la convocatoria de unas elecciones que dieran paso a unas Cortes constituyentes.
Para saber más:
Archivado bajo Sin categoría
¿Un acuerdo imposible? La gestión pública del pasado traumático: de Berlín a Euskadi
En este artículo analizamos dos memoriales de víctimas del Holocausto: Kazerne Dossin, en Mechelen (Bélgica) y el Memorial de los judíos de Europa asesinados, en Berlín. El objetivo es extraer enseñanzas aplicables al País Vasco, de cara a la puesta en marcha de centros dedicados al recuerdo de las víctimas del terrorismo. A partir de los dos ejemplos mencionados, argumentamos que es posible y necesario alcanzar acuerdos básicos en materia de políticas públicas de memoria. Sostenemos, asimismo, que el papel de los historiadores es fundamental para afrontar con rigor un tema sensible y susceptible de utilización partidista.
Materias
Politics of memory, Holocaust, Terrorism, Germany, Basque Country, Belgium, Políticas de memoria, Holocausto, Terrorismo, Alemania, País Vasco, Bélgica
Editor
Publicado en
Archivado bajo Sin categoría
Cazarabet conversa con… Mikel Toral, editor de “La calle es nuestra. La transición en el País Vasco (1973-1982)”
La Librería de El Sueño Igualitario
Aquello que nos cuentan los que están detrás de este libro:
Escribe Mikel Toral:
Siguiendo las inéditas fotos de Mikel Alonso y los precisos y depurados textos del historiador Gaizka Fernández Soldevilla
hacemos un rápido recorrido por la década (1973-1982) que cambió radicalmente la historia de España y la de Euskadi. Y, sinceramente, creo que para bien. Muchos de los que con más ahínco empujábamos en la calle –combatividad, lo llamábamos–soñábamos con ir más lejos, con aquella ruptura democrática. Nosotros también queríamos tomar el cielo por asalto.
Escribe Raúl López Romo sobre la transición:
Cazarabet conversa con Mikel Toral:
-¿Desde qué colectivos ciudadanos se trabajó más hacia la democracia plena en el País Vasco?
-El Estatuto de Gernika, me imagino y supongo, marcó un antes y un después
Archivado bajo Sin categoría
Pablo Díaz Morlán: «El coste económico del terror en el País Vasco»
No se pierdan este artículo de Pablo Díaz Morlán, adelanto de su trabajo en el marco del proyecto de investigación sobre extorsión etarra del Centro de ética aplicada de la Universidad de Deusto.
Y, ya que estamos, tampoco se pierdan el texto de José Antonio Pérez sobre el aniversario del 3 de marzo.
Archivado bajo Sin categoría
El 23-F en Euskadi
El 23 de febrero de 1981 un grupo de guardias civiles, encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero, irrumpió en el Congreso cuando este se encontraba reunido para la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo (UCD) como nuevo presidente del Gobierno. En Valencia el capitán general de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, proclamó el estado de excepción y sacó los tanques a la calle, ocupando la ciudad. Se trataba de un golpe de Estado. Durante unas horas, hasta que el rey Juan Carlos I logró hacer valer su autoridad, la democracia pendió de un hilo.
La noche del 23 de febrero en el País Vasco, con las salvedades del PCE-EPK, la LKI y alguna otra fuerza de extrema izquierda, que llamaron a la huelga general, las fuerzas políticas, la mayoría de las cuales carecían de planes de contingencia, se limitaron a esconder a sus dirigentes y deshacerse de los documentos comprometidos. Al día siguiente, según la crónica del semanario Ere, el río Urumea “parecía una papelera”. Tampoco se supo nada de las flamantes instituciones autonómicas. Asimismo, el nacionalismo radical y las distintas ramas de ETA desaparecieron de escena.
En los días siguientes al 23-F en toda España hubo multitudinarias manifestaciones en defensa de la democracia y la Constitución. La de Madrid congregó a más de un millón de personas. En Euskadi el Gobierno vasco se mostró pasivo, por lo que el PSE y EE tomaron la iniciativa. Hubo una serie de encuentros entre los partidos políticos para consensuar una convocatoria unitaria. Para no molestar a los nacionalistas, el PSE y el PCE-EPK accedieron a que se eliminara cualquier referencia a la Carta Magna, razón por la que la UCD y AP se descolgaron. Aun así, los jeltzales exigieron que EE condenase el secuestro de los cónsules por parte de ETApm y pidiese su libertad, la cual, por otro lado, no tardó en llegar. EE abandonó la reunión y el PNV, aduciendo que se había malogrado la unidad, hizo lo mismo. Finalmente, EE decidió cumplir las condiciones, pero el PNV puso nuevas trabas, por lo que se inhibió de manera definitiva. Así, en el País Vasco las manifestaciones en repulsa del golpe de estado solo contaron con el respaldo del PSE, EE, el PCE-EPK, UGT y CCOO. Aquellas marchas sufrieron la hostilidad de las contramanifestaciones convocadas por HB y el EMK, que provocaron sendas cargas policiales en Bilbao y San Sebastián. Ni las fuerzas políticas ni la sociedad vasca habían estado a la altura de las circunstancias. La democracia se había consolidado, pero en Euskadi todavía tenía graves carencias.
La violencia terrorista había alimentado las conspiraciones de quienes deseaban volver a la dictadura franquista. Así lo entendieron muchos miembros de EE y ETApm, para los cuales la intentona de Tejero fue definitiva. Juan Mari Bandrés declaró que “evidentemente, algo ha cambiado, yo he cambiado. Nos hemos dado cuenta de que lo primero es asentar la democracia y, luego, todo lo demás”. Los polimilis liberaron a sus tres rehenes y el día 27 anunciaron un “alto el fuego”. Se trató de la primera tregua oficial de una rama de ETA, preludio del abandono de las armas y del proceso de reinserción de buena parte de los miembros de ETApm (1982-1985).
Archivado bajo Sin categoría
La exposición de Mikel Alonso en «El Correo»
Aquí pueden encontrar un artículo sobre la exposición fotográfica de Mikel Alonso sobre la Transición en Euskadi, hermana del libro La calle es nuestra.
Archivado bajo Sin categoría

